Panteón de Belén, Guadalajara
Si te gusta el ambiente con un poco de terror, misterio e incluso paranormal, este lugar es para ti.
El Panteón de Belén en realidad se llama Panteón De Santa Punta, pero se le
quedó ese nombre debido a que se ubica en la calle Belén.
Este cementerio fue inaugurado a mediados del siglo XIX y cerró sus puertas
el 1 de noviembre de 1896. En la actualidad, el Panteón de Belén no funciona
para servicios funerarios, pero funge como museo y se puede visitar para
apreciar su bella arquitectura y escuchar las historias de aparecidos que
atraen a los amantes de lo paranormal.
El Panteón de Belén cuenta con varias leyendas que lo hacen de un lugar interesante.
- EL ÁRBOL DEL VAMPIRO
Cuenta una de las leyendas del Panteón de Belén que hubo un vampiro que se
alimentaba de la sangre de los tapatíos. Todo empezó cuando encontraban
pequeños animales en la ciudad sin una gota de sangre.
Después encontraron niños muertos y lo peor sin sangre. Pánico reinaba en
las calles al caer la noche. La gente no salía al oscurecer y se quedaban en
sus casas rezando por sus vidas.
Hubo unas personas que estaban cansadas de esta situación y se armaron de
valor para acabar con la amenaza nocturna. Después de seguir la pista del
Vampiro lo emboscaron. La misma noche le pusieron una estaca de madera en el corazón
que la causo la muerte.
Al día siguiente la comunidad lo sepulto y pusieron lapidas grandes sobre
el cuerpo, con la esperanza de que no surgiera otra vez por la noche.
Después de muchos meses las lapidas fueron quebrantadas. Y un árbol salió
de la tumba del Vampiro. Ese árbol todavía existe en el panteón y se cree que nació
de la estaca que fue clavada en el corazón del Vampiro. Cuando la gente cortaba
pequeños pedazos del árbol este sangraba. La sangre provenía de las victimas
del Vampiro.
Durante la noche se dice que puedes ver las caras de las victimas
reflejadas en el árbol. Este árbol parece que está encantado y una de las
leyendas del Panteón de Belén más popular.
La gente dice que deben tener vivo el árbol porque cuando el árbol muera el
Vampiro regresara. Actualmente, el árbol del Vampiro es protegido con un cancel
porque mucha gente acostumbraba a trozar el tronco para ver si salía sangre y
por ende el árbol se estaba secando.
El árbol está en buenas condiciones y mientras el árbol viva la leyenda vivirá.
- EL NIÑO QUE TENIA MIEDO A LA OSCURIDAD
Ignacio, mejor conocido como Nachito, tenía un extraño problema desde que nació.
Su fobia era el miedo a la oscuridad y a los lugares cerrados.
Era tan grande su miedo que sus papás tenían que dejar la luz prendía y
abiertas las ventanas durante la noche para que pudiera dormir.
Desafortunadamente, después de cumplir un año Ignacio murió. Su cadáver fue sepultado
en el Panteón de Belén.
Al otro día los encargados del Panteón de sorprendieron que la tumba estaba abierta y colocaron la lápida en su lugar. Este hecho sucedió por diez días seguidos. Los papás comentaron a los vigilantes del cementerio la fobia que tenía su hijo. Al parecer todavía tenía miedo aun después de la muerte. Por lo tanto, decidieron poner en alto la tumba del niño para que no estuviera debajo de la tierra.
Este panteón, se encuentra ubicado en la calle Belén #684, en el centro Histórico
de Guadalajara, a un lado del antiguo Hospital Civil Fray Antonio Alcalde.
Actualmente está registrado como Museo Panteón Belén, que cuenta con visitas
guiadas que explican las leyendas e historias que rondan entorno a este panteón,
en 2007 se incorporaron recorridos nocturnos para todo aquel valiente que se
atreva a entrar a este campo santo de noche y disfrutar la experiencia.

Comentarios
Publicar un comentario